-
Besos Callejeros - Bolero
Autor: Norberto A. Jiménez
-
Llegaste Muy Tarde - Bolero Tango
Autor: J. A. Jiménez
-
Perdición - Bolero
Autor: Buster Salazar
-
Tú Me Perjudicas - Bolero
Autor: J. A. Jiménez
-
Si Fueras Libre - Bolero
Autor: Héctor Flores Osuna
-
Fui Engañada - Bolero
Autor: J. A. Jiménez
-
Ahora Soy Feliz - Bolero
Autor: Mario De Jesús
-
Ya No Quiero Quererte - Bolero
Autor: Sally Newman
-
Problema - Bolero
Autor: J. A. Jiménez
-
Que Mucho Gozas - Bolero
Autor: Alejandro Guito González
-
Por Despecho - Bolero
Autor: J. A. Jiménez
-
Con El Sentimiento Herido - Bolero
Autor: Mario De Jesús
No es arriesgado afirmar que, entre las cantantes puertorriqueñas que proyectaron sus carreras desde Nueva York, específicamente a partir de 1960, ninguna logró calar tan profundamente en el sentimiento de las comunidades latinoamericanas como Blanca Iris Villafañe. Si Myrta Silva fue «Reina de la RCA Victor» en esta metrópoli durante la década de 1940 , Blanca Iris Villafañe emergió como «La Reina de las Velloneras» en su momento.
Cierto es que, entonces Myrta mantenía su condición de máxima estrella en el todavía esplendoroso ambiente artístico hispano que se desarrollaba en la Gran Urbe . Pero ahora en su faceta de productora y anfitriona del programa “Una hora contigo”, emitido a través de WNJU TV / Canal 47. Por tanto, tratándose de cancioneras, nadie le disputaba a esta sanlorenceña su condición de «La Número Uno».
Artista intuitiva . A la edad de siete años Blanca Iris Villafañe ya era participante habitual en las funciones que se organizaban en su escuela. A los 13, participó en el programa de aficionados “Tribuna del arte” que, a la sazón, don Rafael Quiñones Vidal mantenía en WKAQ Radio. Después de las consabidas eliminatorias, resultó agraciada con el premio correspondiente a Mejor Cantante Femenina Juvenil de 1948. Aquel primer triunfo le facilitó la entrada a otras radioemisoras, tanto capitalinas como ponceñas.
Ansiosa por abrirse camino, ya a nivel profesional, en el negocio del espectáculo, tras concluir sus estudios académicos regulares Blanca Iris Villafañe marchó a Nueva York en 1953. Su primer paso en esta metrópoli – que entonces disputaba a Ciudad de México y La Habana la supremacía como Gran Meca para los artistas de nuestra raza – fue inscribirse en un concurso de cantantes aficionados auspiciado por la elaboradora del Café Bustelo, mismo que se celebraba en la WWRL «La Voz Hispana del Aire». El premio prometido al ganador era la grabación de un disco y un contrato para actuar en una serie de espectáculos en teatros patrocinados por la misma empresa. Su triunfo en aquel certamen marcó su salto al profesionalismo. Y, gracias a la emotividad que impartía a sus interpretaciones de boleros enmarcados en el desamor – los temas de despecho constituyeron su sello de identidad -, el éxito no demoró en sonreirle. Los teatros Puerto Rico, Jefferson, Boulevard, Premiere y Coliseum pronto se convirtieron en sus escenarios acostumbrados.