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Eres Sensacional – Lucy Fabery
Autor: Senén Suarez
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Primera Lluvia – Lucy Fabery
Autor: René Touzet
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Si Es Posible – Lucy Fabery
Autor: Baby Manrique
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Horas de Angustia – Lucy Fabery
Autor: María Cáceres
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Ya No Soy Tuya – Lucy Fabery
Autor: Pablo De Los Andes
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Tengo Que Acostumbrarme – Lucy Fabery
Autor: Myrta Silva
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Todo Pasa – Lucy Fabery
Autor: Bobby Collazo
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Tu Equivocación – Lucy Fabery
Autor: Puchi Balseiro
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Demasiado Que Pedir – Lucy Fabery
Autor: Marta Valdéz
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Es Más Que Amor – Lucy Fabery
Autor: Orlando Brito
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Larga Ausencia – Lucy Fabery
Autor: Puchi Balseiro
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Tu Felicidad – Lucy Fabery
Autor: René Touzet
Lucy Fabery, Luz Ercila Fabery Zenón, hija de don Rafael Fabery y doña Petra Zenón, nació en Humacao un 25 de enero. Estudió su escuela elemental en la Luis Muñoz Rivera; la intermedia en la Juan Ponce de León y la superior en la Ana Roqué de Duprey, de dicha municipalidad.
Cuentan que su amor por la música le venía en la sangre. Su padre, conocido como el Indio Fabery, era músico y tocaba varios instrumentos, particularmente el violín. Su madre, maestra, principal y luego supervisora, tocaba piano y dirigía el coro de 50 voces de la escuela donde enseñaba en Humacao. Fue ahí donde Lucy Fabery dio sus primeros pasos en la música.
En aquellos días, mientras cursaba los grados secundarios, su casa era frecuentada por prominentes músicos, entre ellos el licenciado Aguedo Mojica y don Juan Peña, padre de Lito. Lucy Fabery cantaba entonces en los programas de la escuela acompañada al piano por su condiscípulo Gil Velázquez.
A esos primeros pasos en el arte le siguieron los programas de radio en Caguas y cierta experiencia artística en el coro de la escuela superior de su pueblo; estudios de canto en la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini; y participación en el Coro de la Universidad de Puerto Rico, dirigido por el fenecido Maestro Bartolomé Bover.
Fue en esos días de estudiante en Río Piedras, donde Lucy Fabery estudió magisterio y luego técnica de rayos X, que se presentó en las festividades a la reina de la Facultad de Pedagogía, interpretando un himno con tal sentimiento (o filin) que el administrador del centro nocturno Voodoo Room, don Félix Benítez Rexach, le ofreció trabajo para cantar los viernes y sábados por $75.00 semanales, lo que era considerado una fortuna en esos días.
Fundacion Nacional para la Cultura Popular
