Vargas de Tecalitlán es un conjunto folklórico mexicano de música de mariachi creado en 1897 por Gaspar Vargas. Desde 1950 está bajo la dirección artística de Rubén Fuentes. La dirección musical del grupo ha estado a cargo de Don José “Pepe” Martínez desde 1975.
1.ª generación (1897-1930)
El Mariachi Vargas de Tecalitlán nació en una pequeña ciudad llamada Tecalitlán, al sur de Jalisco. Fundado en 1897 por Don Gaspar Vargas, la formación durante esos años estuvo a cargo de la guitarra de golpe (o mariachera) tocada precisamente por Don Gaspar, el arpa de madera de Manuel Mendoza y dos violines tocados por Lino Quintero y Refugio Hernández. La combinación de estos instrumentos estableció el “Sonido Tecalitlán” que se distinguía del “Sonido Cocula”. (El Mariachi de Cocula utilizaba el guitarrón y la vihuela en lugar del arpa y la guitarra de golpe además de los dos violines). En 1913, Don Gaspar introdujo una trompeta al grupo pero no tuvo buena aceptación y, en presentaciones posteriores, su sonido agudo fue considerado molesto. La corneta fue reemplazada por otro violín. El grupo entonces estaba compuesto por cinco elementos. El hijo de Don Gaspar Vargas, Silvestre Vargas, se incorporó como violinista en 1921. A partir de 1926 el grupo estuvo integrado por Gaspar Vargas – Guitarra de golpe, Manuel Mendoza – Arpa, Silvestre Vargas, Trinidad Olivera y Nicolás Torres – Violines.
2.ª generación (1931-1949)
En 1931 Gaspar Vargas entregó la dirección del Mariachi Vargas de Tecalitlán a su hijo Silvestre. Como primer paso en su reorganización, Silvestre decidió ampliar el grupo a ocho músicos. Invitó a sus compatriotas, los hermanos Quintero, Rafael y Jerónimo, a unirse. Uno tocaba el violín y el otro la guitarra. Más tarde agregaría otro violín tocado por Santiago Torres. Pasó a Trinidad Olivera del violín al guitarrón, aunque todavía conservaba el arpa de madera. Fue Silvestre quien tuvo el sueño de que su grupo algún día fuera el mariachi más grande de todo México y fue implacable en su búsqueda de cumplir ese sueño. El Mariachi Vargas era algo extraño a principios de la década de 1930; todos los miembros vestían trajes de charro, llegaban puntuales a las actuaciones y eran sobrios.
En 1933 ganaron el primer lugar en un concurso de mariachis celebrado en Guadalajara. Luego, en la Ciudad de México, en 1934, obtuvieron otro primer lugar. Posteriormente, el presidente Lázaro Cárdenas, a quien le gustaba la música de “Vargas”, contrató al grupo como mariachi oficial de la Policía de la Ciudad de México y el grupo se mudó a la Ciudad de México, donde permaneció durante 20 años. Brindaron música y entretenimiento a la ciudad capital en sus parques y jardines. A partir de 1937, el Mariachi Vargas apareció en “Así es mi tierra”, la primera de sus más de 200 películas. También actuaron en muchas de las películas de Pedro Infante. En ese mismo año grabaron su primer disco y firmaron un contrato de exclusividad con RCA.
En 1941 integraron definitivamente la trompeta a las interpretaciones musicales del grupo. Miguel Martínez fue el primer trompetista del Mariachi Vargas de Tecalitlán. Se le considera el creador de la trompeta estilo mariachi y el mejor ejecutante, maestro y ejemplo del instrumento. En 1944, Rubén Fuentes, un violinista clásico sin antecedentes en la música de mariachi, fue invitado por Silvestre a unirse al grupo. Se incorporó como violinista y se convirtió en ajustador musical. Silvestre Vargas y Rubén Fuentes reorganizaron el Mariachi Vargas de Tecalitlán y cambiaron su imagen y sonido. Exigieron una presentación profesional para superar el concepto indisciplinado que tenía el término “mariachis” para el público en general en esos días.

Tercera generación (1950-1993)Fuentes asumió la responsabilidad total de la dirección musical del grupo, y enriqueció la evolución que por muchos años había conservado las cualidades primitivas y poco estudiadas del mariachi. El sonido cambiante del Mariachi Vargas de Tecalitlán fue redireccionado sin abandonar sus raíces ni tradiciones. Los Huapangos y Sones (que eran dos estilos muy distintivos de la música de mariachi) estaban siendo interpretados de muchas maneras diversas y diferentes. El Mariachi Vargas grabó los Sones con arreglos y adaptaciones como patrones para otros grupos. Esta estratagema promovió el concepto de que todos los grupos de mariachi podían unificarse en esas versiones tomándolas como ejemplos. Las canciones tradicionales y el sonido original del mariachi comenzaron a madurar en la década de 1950. Fue durante las grabaciones de la “Época de Oro de los Huapangos” que las composiciones, arreglos y dirección musical de Rubén Fuentes, y la voz inigualable de Miguel Aceves Mejía, iniciaron un cambio musical que cambiaría el sonido y la instrumentación del mariachi. Debido a que cambiaron el mariachi desde el principio, decidieron mantenerlo de manera que siguiera siendo tradicional.
En 1955 Rubén Fuentes dejó de actuar en el grupo. Sin embargo, hasta la fecha mantiene su puesto como productor, arreglista musical y director musical, asistido durante esta primera etapa por Jesús Rodríguez de Hijar y, bajo la dirección y liderazgo de Silvestre Vargas. En 1966 Rubén Fuentes escribió “La Bikina”, una canción que fue reconocida como el epítome de esta Nueva Armonía Revolucionaria y el sonido del mariachi. Continúa escribiendo y produciendo música para Mariachi Vargas que lo lleva a una montaña rusa emocional desde la cima de la felicidad hasta la desesperación de un corazón roto o un amor perdido. Tanto en México como en países extranjeros, los sones y los huapangos adquieren nuevos rumbos.
En la década de 1970, el interés por la música de mariachi estaba disminuyendo. Pero todo eso cambió cuando San Antonio, Texas, celebró su primera conferencia internacional de mariachi en septiembre de 1979. En 1975, José “Pepe” Martínez, Sr. se convirtió en el director musical de Mariachi Vargas. Escribió muchos arreglos, incluido “Violín Huapango”, que muestra individualmente los diferentes instrumentos y miembros del grupo. En 1983, el Mariachi Vargas apareció por primera vez en la Conferencia Internacional de Mariachi de Tucson. Comenzó a crecer un nuevo movimiento y comenzaron a desarrollarse muchas otras conferencias. El Mariachi Vargas fue elegido a menudo como el artista principal.
En 1986, Linda Ronstadt apareció con el Mariachi Vargas en la Conferencia Internacional de Mariachis de Tucson, donde cantó en público en español por primera vez. En 1987, lanzó su álbum “Canciones de mi Padre” con el Mariachi Vargas, por el que ganó un premio Grammy. También realizó una gira nacional con el grupo, lo que le dio una mayor exposición internacional que nunca antes a la música de mariachi y creó una nueva audiencia para la música de mariachi entre los no hispanos.
En 1989, el Mariachi Vargas lanzó su CD “En Concierto”, que incluía algunas de las mejores interpretaciones de música clásica jamás interpretadas por un grupo de mariachis. También acompañaron a Lucero en la década de 1990, cuando ascendió en las filas del estrellato musical contemporáneo. El Mariachi Vargas de Tecalitlán inició una serie de grabaciones en solitario: Sones, Valses, Pasodobles, Bailes Regionales, Polkas, Clásico e Internacional, etc. Han agregado más de 50 grabaciones de música de mariachi interpretada por lo que se ha convertido en “El Mejor Mariachi del Mundo”.
4.ª generación (1994-2002)
Es sabido por todos los amantes del mariachi que esta generación fue la más talentosa de las agrupaciones desde los 100 años de su fundación.[cita requerida] En su álbum “La fiesta del Mariachi”, Mariachi Vargas de Tecalitlán, cuarta generación, el grupo se integra para hacer un homenaje a José “Pepe” Martínez, quien además de sus magníficos arreglos musicales y dirección del grupo, inspiró a muchos como compositor. Sus grabaciones en Polygram con esta generación incluyen, “El Mariachi Vargas”, “En Concierto”, “Los sones Reyes”, “La fiesta del Mariachi” y “50 aniversario de Rubén Fuentes”. Los arreglos y la música de Rubén Fuentes con el Mariachi Vargas de Tecalitlán son las primeras cinco grabaciones para el centenario de la fundación de “Vargas” en 1997.
Quinta generación (2003-presente)
En 2003 el Mariachi Vargas de Tecalitlán inició su quinta generación. Sus últimas grabaciones son, “5ta Generación”, “Sinfonico I”, “Sinfonico II”, y “Penas, Desengaños… Y Amores”. Hoy en día el grupo está compuesto por dos arpas, una vihuela, una guitarra, un guitarrón, tres trompetas y seis violines. Con los instrumentos añadidos, ha surgido un nuevo sonido que cruza todas las fronteras internacionales. La música que tocan ahora va desde los sones tradicionales hasta obras clásicas, así como popurrís que siguen deleitando al público de todo el mundo. En los 100 años desde su fundación, el grupo ha pasado por algunos cambios importantes. Si bien ha habido algún alejamiento de la tradición durante ese tiempo, el grupo ha mantenido sus raíces a través de la interpretación de sones tradicionales mexicanos. En 1997, el “Mariachi Vargas de Tecalitlán” celebró su primer centenario de fundación.


